FACEBOOK LIVE

Latest Posts:

SOÑANDO FANTASIAS

SOÑANDO FANTASIAS



Todos los pueblos de mi patria hermosa, vivida  por nosotros y  aprovechada por otros, tienen algo en común que los hace pueblos. En  el mío a su entrada existe una santa diminuta que parece informarle a todos sus visitantes cuál debe ser su comportamiento y a mis coterráneos el que deben tener con los visitantes; es más, sin derecho a equivocarme, mi pueblo esta dividido por una carretera con gran afluencia de vehículos, llamada  por el común de nuestra gente “La Cordialidad”, en  esa vía aprendí a contar sumando los autos que venían en diferentes sentidos, al  igual que calcular su velocidad sin  usar y conocer con precisión el cronometro y menos sin utilizar la formulas de la física; por  ese espacio recuerdo ver desplazarse a las grandes glorias del ciclismo, las reinas de belleza de nuestro anhelado y soñado departamento, también a los promeseros de siempre mal llamados padres de la patria.



Es mi pueblo una arteria vial, que me trae nostalgia y me invita a fantasear la imaginación, con  la alegría de disfrutar y gozar, todo  lo que emana de él. Un día en horas de la noche, mientras dormía, evoqué  mi alma y empecé a dibujar a dos bellas mujeres que llegaron a un lugar que bautizaron “La Parada”; un vehículo sin placas, sin color alguno, había  hecho el milagro de dejarlas en ese lugar, donde la verdad se transforma en mentira y la mentira en verdad. Lo confesado por mí era cierto, eran más que bellas, me acerqué un poco, con mucho sigilo, estaban  unidas, se  mantenían de pié desde aquel lugar, donde todo se tergiversa y todo vuelve a lo normal; para mí era difícil mencionar sus nombres por la mudez que mantenían, yo les llame Luz y Sombra. Les tocó partir por la avenida principal de mi pueblo, que segmenta la condición social de mi gente, los de arriba y los de abajo, que al final son los mismos. Luz y Sombra lucían vestidos de chiffon con lentejuelas, eran sus colores y su armonía las que mantenían vivo los ojos de mi  gente, sus  zapatos de cristal no lograron tropezar la imprudencia de las piedras de mi pueblo.

El caminar de Luz y Sombra por la calle central era un acontecimiento: dos mujeres caminaban al mismo ritmo, la distancia entre una y otra era milimétrica, alguien en medio de la curiosidad dijo "son una diosas que enmudecen a los hombres". Yo insistí tanto que describí cada movimiento, sus miradas simultáneas, sus brazos se confundían, eran los mismos pero eran cuatro, saludaban al unísono, sus caderas las pinté en mi mente y sus medidas eran exactas, sus estaturas eran  uniformes, sus besos debían tener el mismo sabor porque eran diosas; todo mi pueblo
paralizó cualquier tipo de actividad, los colegios declararon cese de actividades al igual que la extracción de piedras, los campesinos fueron informados, se hizo efectiva su presencia, se encendieron los altoparlantes, las campanas de la iglesia con sus redobles despertaron a vivos y a muertos por el certamen provocado por Luz y Sombra.

Las horas de emoción, en la espectacularidad de las diosas, constituyeron una avenida, mientras que Luz y Sombra eran asediadas por las miradas de los galantes nerviosos que habían quedado sin palabras con la danza que ellas formaban al caminar, todos  sin distingo de raza y  credo empezaron a aplaudir, cuando en medio de la multitud y sin anuncio alguno, dado que no había maestro de ceremonia y lo ocurrido era la espontaneidad de las diosas, como enviado por el viento, surge un galán con tendencia a ser un caballero de alguna corte Europea, que al parecer podía ser un rezago histórico de tiempos de la colonia, lo cierto es que la figura de un hombre apuesto y decidido irrumpió con su espada y separó cualquier obstáculo, sacó de su bolsillo un trompo de largo tamaño que mantenía con seguridad, de madera fina y con hilos de curricán, lo envolvió y lo soltó, el trompo se elevo por los aires, de lo cual muchos fueron testigos, y cayó bailando en medio de Luz y Sombra. La distancia que las separaba era apenas el espacio para que el trompo bailara, el galán en medio del asombro de todos miró a los ojos de Luz y Sombra, prefirió darle un beso a Luz; todos sorprendidos empezamos a sacar pañuelos blancos y de otros colores, quienes no tenían pañuelos se quitaron las camisas, algunos intentaron llegar hasta las prendas más íntimas de su ser pero se detuvieron; mi pueblo había madurado, como si su origen descendiera de las cortes y negara a nuestra América india.

Fue tan grande la impresión que salí corriendo a un lugar que llaman “Las cuatro esquinas”, allí está situada una tienda donde se predice y se desdice sobre lo que va suceder para bien o para mal, en ese lugar pregunté que si vendían trompo, ya se habían agotados, todos mis coterráneos aprendimos que en el trompo estaba la conquista del amor, tal como lo hizo el forastero con Luz; le dije a la tendera de nombre Consolación que me obsequiara una hoja de papel de su libreta de cuenta, me respondió “hijo, no tengo, toda esta copada de cuentas que no cancelan tus paisanos”, tal vez recordando la deuda externa que tenemos con los del norte.

Los días avanzaron y Luz desapareció como algo mágico, a mi espalda se presenta Sombra y me dice “caballero, mire que dice en esa nota”, leí "resultado positivo-embarazo", le respondí “si yo no he bailado trompo, no he conseguido trompo, por qué yo?”; entonces, con cierta melancolía manifestó “ayúdeme a buscar quién en la multitud bailó trompo”, me dio un beso, yo desperté del sueño, lo escribí; ahora me gustaría volver a ver a Sombra con su niño jugando al trompo, de Luz solo se que se fue y quedó en mi imaginación.


PUBLICADO EN EL DIARIO LA LIBERTAD DE BARRANQUILLA 
DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE DE 2014
Share on Google Plus

About hugo castillo

This is a short description in the author block about the author. You edit it by entering text in the "Biographical Info" field in the user admin panel.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario